Echando la vista atrás, el mundial de Eslovenia

La próxima semana partimos todo el equipo español para el Campeonato del Mundo de Bosnia, y me gustaría compartir con vosotros el Mundial más importante que he vivido hasta ahora.

Ese año ha sido el mejor de mi vida, y me gustaría contaros la experiencia que pude vivir hace ya un par de años con este pequeño relato del Campeonato del Mundo en Eslovenia. Así que allá vamos, espero que os guste.

Fue el Lunes 28 de Mayo cuando desde Madrid despegué hacia Eslovenia después de llevar el palo más grande desde que estoy en competición, el descenso a la división B española.

Y por si fuera poco, a Pablo Castro, que iba a ser mi compañero de entrenamientos en Eslovenia, le surge un imprevisto que finalmente le impedía acompañarme.

Un poco desmoralizado y cargado de responsabilidad aterrizo en el aeropuerto de Venecia, dónde me estaba esperando Pablo (Maxia Rods). Recorrimos los 300 km más largos de nuestras vidas hasta llegar a Bohinjska Bistrica, pues no os imagináis la carretera por la que fuimos… Increíble. Después de 5 horas y pico, cerca de las 2 de la mañana, encontramos la casa rural, milagrosamente, a la primera. Nos esperaban unos días de entrenamiento en todos los ríos en dónde se iba a celebrar el Mundial y también un Lago cercano. Al día siguiente nada más ver el río, se me pasaron casi todos los males que tenía en la cabeza y emprendimos camino al río junto a nuestro magnífico guía, Jure Osolín, un auténtico crack además de una gran persona.

Con Jure un gran guía

Con Jure un gran guía

Los entrenamientos fueron relativamente fáciles debido al gran número de peces que habitaban aquellos preciosos ríos, y en un día, fuimos capaces de encontrar las moscas más efectivas que finalmente fueron las que utilizamos todo el equipo durante el mundial.
A los cinco días (creo recordar) llega a Eslovenia el resto del equipo, cometiendo el mismo error de venir por la carretera del infierno.

Pero aún tardaron más tiempo ya que tuvieron que parar algunas veces para que Pablo y Matilla vomitasen.

Al día siguiente nos dirigimos todos a pescar y rápido comprobaron la efectividad de las moscas, y poco a poco empezamos todos a coger confianza y seguridad en nosotros mismos. Confianza que se ratificaría con los entrenamientos oficiales, incluso en el Lago.

El día 6 de Junio comienzan las mangas del Mundial. Todos estábamos tremendamente ansiosos y motivados para empezar el campeonato.

A mi me toca el sector 2 que era el río Sava Bohinjka en su parte baja, un tramo difícil de sacarle rendimiento ya que los peces solían estar en aguas un poco profundas y mi tramo era el río muy ancho con el agua muy repartida, sólo en la orilla izquierda aguas arriba tenía un pozo de unos 20 metros de largo por 4 de ancho. Finalmente a base de mucho insistir y cambiar de seca a ninfa y de ninfa a seca, además de probar muchos pesos a ninfa, pude sacar 23 peces, algunos de buen tamaño, sobretodo truchas arcoiris, alguna marrón y algún tímalo. Conseguí hacer en esta manga un segundo puesto por detrás del Inglés.

Con todo el equipo

Con todo el equipo

En la segunda manga voy a pescar el sector 1, Sava Bohinjka en su parte alta. Según bajo de autobús veo que me toca pescar el tramo que estaba justo detrás de la casa dónde me había alojado durante el entrenamiento, cosa que me alegró ya que me parecía un buen tramo. Después de un comienzo bastante pobre logré una racha de bastantes peces en poco tiempo sobretodo a mosca seca con un gran tricóptero de CDC. También en esta manga cogí 23 peces y unos 10 de ellos de cerca de los 40 cm, sobretodo arcoiris. El segundo puesto lo conseguiría el Inglés.

Pescando en el lago

Pescando en el lago

La tercera manga fue el día 7 por la mañana. Con España bien colocada en la clasificación de equipos, me tocaba la papeleta más difícil, el sector 5, el Lago. Camino a este, muchos fantasmas de Italia 2011 se me pasaron por la cabeza, aquella manga fatídica que privó a un grande serlo aún más. El momento de sentarme en la barca fue el primer momento de gran nerviosismo del campeonato, y por si fuera poco mi principal rival, el Inglés con el que iba empatado a 3 puntos, es un especialista en Lago. Como si la virgen se me apareciera para espantar a todos los fantasmas, a los 20 minutos ya tenía 2 peces de 48 centímetros apuntados en la plica. Después de un parón de una hora y media en la que nadie sacaba nada, me decido a irme de aquella zona del embarcadero a una zona en la que Josetxo me había dicho que había cogido una marmorata. A los cinco o seis lances, como si Josetxo la dejara allí preparada, engancho una marmorata de 48,5 centímetros y la consigo meter en la sacadera. En ese momento era el primero en el lago, pero cometí un fallo. Faltando media hora para concluir la manga, comenzó a soplar un viento fuerte al embarcadero, y los que aún seguían allí, empezaron a sacar truchas una tras otra. Yo llegué tarde, con solo 10 minutos para pescar allí y solamente me dio tiempo a tener una tímida picada. Al bocinazo para acabar la manga, el primero se lo llevaba el Francés con 5 truchas. El inglés conseguía un tercero con 4 y yo un sexto.

Este día terminó con el Inglés primero con 6 puntos el Italiano segundo con 8 y yo tercero con 9. Y España peleando por entrar en podium.

Día 8, el día definitivo, en el que se iban a decidir los resultados. Voy al sector 4, el río Sava, el que más se nos complicaba a los españoles, por su gran caudal y la mala suerte en los tramos. Esto hacía que pasara unos momentos de mucho nerviosismo en el autobús antes de saber el tramo al que iba. Finalmente tuve una gran suerte, me tocó uno de los mejores tramos ya que era un sitio dónde el río se dividía en dos y se volvía accesible y vadeable. Me costó una media hora coger un buen ritmo de picadas, pero primero poco a poco, y después con alguna racha de cada lance una, llegué a 27 truchas arcoiris, que resultaron ser un primero de manga, seguido del portugués Toni Rodrigues con 14.

Al final de esta manga España se encontraba fuera del podium, y yo en lo alto de la clasificación con 10 puntos seguido del Italiano a sólo un punto, pues el inglés pinchó en esta manga.

Llega la manga definitiva… Me toca pescar el Kokra, sector 3, otro río en el que había una gran cantidad de tramos malos y algún matadero, que le tocó sufrir a Pepeis, en el que se cogió una trucha en todo el campeonato. A priori, los tramos bajos eran los mejores. A los que le tocaban estos tramos eran los que antes se bajaban del bus. Yo estaba como un flan, la gente bajaba y bajaba y a mi aún no me tocaba. Yo pensaba, “madre mía… voy para un tramo de los de arriba… ya veras…”. Dicen mi nombre en el tramo 8. Me lleva el control al tramo en su coche, el tío no tenia ni idea de Inglés y no había manera de entenderse con el para que me dijera cuantas habían hecho los anteriores pescadores en ese tramo.

Llegamos al tramo y aparentemente tiene buena pinta. Como no había manera de comunicarme con el control, llamo a Jure, nuestro guía de los entrenamientos, para que hable con el y luego me cuente. Al parecer habían cogido todos alrededor de 10 peces en ese tramo, así que había truchas. Un poco más tranquilo preparo las cañas y a pescar. A la hora de comenzar la manga ya tenía 10 peces e iba a buen ritmo pero sin embargo, tuve un parón bastante grande. Al final de la manga acabo con 17, que para este río tenía buena pinta. Salgo del río ansioso por saber lo que habían hecho los contrincantes para conocer que puesto había hecho en esa manga. Dio la casualidad que al primero que me encuentro, el americano, me dice que cogió 19 peces, yo pensaba para mi: “ala… la primera en la frente”. Al subir al autobús le pregunté a todo el mundo, dos veces, por si acaso, cuantas habían cogido. Parecía que nadie más que el americano habían cogido más que yo, así que tenía un segundo de manga, sólo faltaba esperar a saber lo que había hecho el Italiano.

En un precioso paraje

En un precioso paraje

Después de no se cuantas llamadas, nos llega información de que el Italiano había hecho un primero de manga con 30 truchas, así que estábamos empatados a puntos pero yo tenía 2 truchas más que el. Aún así no sabíamos nada porque el tenía una trucha de 65 cm en el lago y no sabíamos si por puntos me ganaba.

Por equipos no sabíamos si entraba Francia de tercera o entraba España, porque los franceses decían que entrábamos nosotros y nosotros decíamos que entraban ellos. Nerviosismo total.

Llegamos al hotel y seguíamos sin saber nada seguro. Me duché, me puse la camiseta del Depor a ver si me daba un poco de suerte y bajamos. Comenzó así una larguísima espera que duró varias horas mientras el Facebook ardía.

Con el gran Norberto que ejerció de capitán durante el mundial

Finalmente, llega el presidente de la FIPS con el cartel de las clasificaciones tapado con una sábana blanca, yo estaba a unos 10 metros del cartel, no quería ni mirar. Este es el momento que no olvidaré en mi vida: El presidente destapa el cartel, y después de verlo, Pablo, Matilla, Pepeis, Josetxo y Norberto, vienen corriendo a abrazarme, habíamos entrado en el podium por equipos y yo era Campeón del Mundo…

De este modo durante unas cuantas horas (parece ser que después la guardia civil recomendó retirarla) se pudo ver en la arteria de entrada a mi preciosa ciudad de A Coruña esta pancarta “casera” que con tanto cariño me habían hecho en la lejanía.

Pancarta en Alfonso Molina

Pancarta en Alfonso Molina